VÍCTOR,
Yo en tu lugar abandonaría la carrera de detective en la que estás tratando de incursionar, y recalco tratando, porque con esa profesión vas a pasar hambre y frío. Estás tan lejos de la verdad que es casi imposible tratar de explicártelo. En lo que sí estás teniendo mucho éxito es en demostrar que el dicho “Todo ladrón cree que todos son de su condición” es una verdad comprobada en tu caso.
Has decidido tomar una actitud maliciosa, serpentina, de espionaje, para descubrir comentarios o falencias con los que puedas sentirte inteligente y astuto al comentarlos irónicamente. Estás creando más discordias que las que pueda ya haber y más antagonismos que los que las salas necesitan. Si eso te satisface, adelante, pero es una pobre manera de criticar lo que hacen, haciendo lo que criticas; de erigirte en juez sobre los demás, sin asumir tus propias faltas; de querer presumir de una capacidad que, si la tienes, se demuestra sola y no necesitas exhibirla y si no la tienes, es patético asumirla.
Acá no hay una bandera que atribuir a mi persona.Eso es un invento tuyo, bastante lamentable por cierto, ya que no tiene ningún fundamento válido. No soy líder de nada ni se trata de un juego de unos contra otros. Simplemente las personas pueden tener discrepancias y deciden en qué lugar quieren pararse, por ideología, por principios o por valores personales. Y cuando toman esa decisión siguen caminando y haciendo camino, sin asumirse como líder de nada y sin que el hecho de que otros puedan tomar ese mismo camino, lo convierta en guía de nadie. No soy líder ni manada.
Lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo. No respondo por nadie, sólo por mí misma y no asumo responsabilidad por nada que se diga o haga, salvo por lo que digo y hago yo misma. Por esas mismas razones, no escribo bajo anonimato ni me escondo tras otros nicks.
Por lo tanto, olvida los infantilismos de las peleas grupales, deja de tratar de separar, abandona la idea de crear problemas. Crece y asúmete como adulto. Sabes que nunca caeré en el recurso fácil del insulto, pero tampoco permitiré que me uses para atacar a otros o para crear situaciones que a nadie benefician y sólo sirven para aumentar el circo del Pal, donde los que se creen leones, pero son hienas, y escondidos atacan a los demás sin asumir la responsabilidad plena de lo que dicen y hacen.
DON FULANO DE TAL,
Ambos sabemos quiénes somos, Ud. sabe que yo hablo de frente, digo siempre lo que pienso y lo mantengo. Ud. dice una cosa de frente pero piensa otra al menos en lo que a mi persona respecta. Porque nos conocemos, ¿verdad? Pero como mi estilo no es la deslealtad ni la traición, quedará en mí quién es Ud.
Ud. puede pensar lo que quiera sobre mi actuación, es su derecho y su libertad, pero voy a marcar algunas cosas en las que me parece que equivocó el juicio y el análisis.
Le recomiendo revisar su posición y su coherencia, me acusa de ser jueza y eso me despierta una curiosidad que se expresa en una pregunta. ¿Cuando Ud. escribe esos textos, emitiendo juicios sobre personas y actos, cómo se calificaría a Ud. mismo? Upsss, se cerró la trampa, ¿no? Eso le demuestra que no es tan malo pensar y re pensar y que la espontaneidad, que supongo Ud. SÍ posee no es el mejor camino para analizar las conductas de los demás. Es más, le diría que es el peor camino, porque se ha comprobado que las primeras impresiones no siempre son las más acertadas. Calificar a los demás es una tarea que requiere mucho análisis y reflexión para no caer en contradicciones evidentes y una vez que ha logrado esa clasificación, que es eminentemente subjetiva, se debe usar para establecer sus parámetros de relación con las personas, no para vilipendiarlas, enrostrarlas o atacarlas públicamente. Y todo eso amparado en el impune anonimato. No se ve muy bien, ¿verdad?
Ahora vamos a analizar lo de pensar, re pensar y la espontaneidad en ámbitos de debate. Le aseguro que la espontaneidad no es una característica útil en el debate sobre cualquier tema. Es una cualidad que atañe a la personalidad en términos de relaciones sociales informales, y desde ese lugar se la califica positivamente porque otorga a la persona una calidad de frescura que la hace simpática y agradable. Pero en un ámbito de debate no es útil, es más bien una irreflexión, diría que hasta es una irresponsabilidad expresar ideas espontáneamente sin medir las consecuencias, y en términos estratégicos suele dejarnos en una posición insostenible.
En cuanto a la Justicia. Como Ud. bien sabe se la representa con los ojos vendados y una balanza y como también es sabido eso representa su característica de imparcialidad y equidad respectivamente. En términos comunes quiere decir que se aplica por igual a amigos o enemigos, aliados u oponentes. Por lo tanto es un error pedir que se tenga más consideración por el amigo que por el oponente, en términos de justicia. Eso se llama vulgarmente “amiguismo” y es algo en lo que evito caer. Ud. y yo sabemos de qué hablo, ¿verdad? Por lo tanto rechazo terminante y absolutamente su calificación, y cito: “Tan justa que es injusta”.